Pues sí, como dice el dicho, “Hay gente pa tó”. Y es que en Iowa un “joven” dejó a un amigo en su casa mientras echaba horas en rehabilitación.
Lo que no sabía este incauto personaje, es que su amigo iba a decidir que esa era un buen momento para salir de casa con la Xbox 360 bajo el brazo y venderla en una tienda de segunda mano por 230 dólares, la mitad de lo que le había costado al dueño.
Pero claro esto no quedó así.
El ex-dueño de la Xbox 360 habló con la policía, y éstos después de varias preguntas al ladrón de Xbox 360 consiguieron sacarle la verdad. Y es que se dio cuenta que era mejor colaborar para reducir las penas. Por ahora
no se ha celebrado el juicio, pero se enfrenta a un año de cárcel. Y todo por robarle la consola a su amigo.