La historia de Nathaniel es la siguiente. Estaba un día tan feliz jugando con su Xbox 360 y su preciado Halo, cuando de repente
su consola dijo “Hasta aquí hemos llegado” y tuvo que enviarla a reparar. Hasta aquí todo normal. Pero Nathaniel le tenía mucho aprecio a su Xbox 360, así que antes de mandarla a reparar hizo un dibujo en la caja, y
mandó muchos mensajes al servicio técnico de Microsoft pidiendo que le devolviesen su caja que la quería mucho.
Pero, alguien del servicio técnico decidió que
era mejor devolverle la caja limpia e impoluta, de un blanco inmaculado y le borró los dibujos a Nathaniel. Cuando recibió su caja, se dio cuenta de que era la suya, porque quedaron 3 o 4 marcas que no podían borrar, pero
ya no estaban sus dibujos. Nathaniel ha estado triste desde entonces, pero ahora
desde Bungie, se ha anunciado que intentarán ayudarle. “No podemos reemplazar el objeto exacto pero podemos acercarnos lo más posible”.