Según algunos investigadores de Morrisville State College, la
Xbox 360 crea interferencias en las señales de radio de 2,4 Ghz, ya que la consola de Microsoft emite una señal extraña a esa frecuencia. Según ellos en algunos momentos esa señal es
tan fuerte que puede afectar al aire de los alrededores. La señal podría provenir del Bluetooth para los mandos inalámbricos. La consola está todo el rato buscando dispositivos y emite la señal. El caso es que
la señal sigue emitiéndose aún cuando la consola está apagada. Sólo deja de hacerlo si se desenchufa. Las investigaciones continuarán y ya veremos en que acaba todo esto.