Era de esperar, y en parte ya lo intuíamos, pero ya tenemos confirmación casi oficial. Uno de los usuarios que mandó al servicio técnico a reparar su
Xbox 360 tras ver las tres luces rojas, la recibió de vuelta con un nuevo disipador, y ahora,
ha vuelto a ver las tres luces rojas tras estar en funcionamiento poco más de un mes.
Sí, ése era el magnífico disipador que prometía el servicio técnico que paliaría en parte los problemas de refrigeración de la consola. Desde luego, yo no me compraría ninguna Xbox 360 hasta los
chips de 65 nanómetros, que parecen que será una versión de la consola más segura... o eso espero.