Al parecer, tanto revuelo, y al final la causa de todos los males de la
Xbox 360 puede estar en su deficiente protección eléctrica. Así lo afirman desde el servicio técnico de
Microsoft, afirmando que la consola es extremadamente sensible a las bajadas de tensión, e incluso a las diminutas bajadas de tensión, que podrían provocar que los ventiladores dejen de funcionar o que el
laser del DVD funcione incorrectamente.
Desde
Microsoft no lo afirman directamente, pero al 90% de las consolas que les llegan al servicio técnico, les colocan un
protector de tensión para arreglar el problema, afirmándolo así de manera indirecta. Quizás ésta haya sido una de las razones por las que han ampliado la garantía a 3 años de la consola...