InformationWeek realizó recientemente una encuesta entre las empresas acerca de su relación con Windows Vista; si pensaban en instalárselo a corto plazo, largo o simplemente no instalárselo. El resultado de la encuesta no ha podido ser más nefasto: un 30% de las empresas no tiene intención de instalar Windows Vista nunca mientras que un 27% de las empresas esperarán al menos un año antes de migrar a Windows Vista.
¿Por qué? Pues básicamente por lo que hemos ido ya comentando por aquí a lo largo de este tiempo; el alto precio del sistema operativo y sus problemas de compatibilidad hacen que las empresas no vean con buenos ojos cambiar de sistema operativo. Todo ello sin mencionar el tema de seguridad, algo que ya se ha convertido en algo frecuente en los sistemas operativos de Microsoft.