Después de un tiempo con datos no muy positivos,
Microsoft ha conseguido unas ganancias de 19.02 billones de dólares, un 14% más que el año anterior. Todo este beneficio se debe en gran parte a las ventas de Windows 7 antes de que saliera, que
han supuesto 1,71 billones de dólares de los 6,66 billones de dólares del beneficio neto. Es decir que el nuevo sistema operativo le ha servido a la empresa para marcar uno de sus mejores resultados de la historia.
De todas formas, no todo es tan bonito, ya que aunque la sección de Windows ha permitido este record de ganancias, lo cierto es que
el resto de secciones ha perdido terreno respecto al año pasado. Microsoft tiene que ponerse la pilas por ese lado, aprovechando el dinero que ha recibido por los 60 millones de Windows 7 que ha vendido hasta la fecha y que
le han convertido en el sistema operativo que más rápido se ha vendido de la historia.