Hay muchas empresas que no están muy de acuerdo con los planes de implantación del nuevo sistema operativo de Microsoft. Y es que aunque se ha garantizado que
toda empresa que compre Windows 7 antes del 23 de abril de 2010, podrá hacer downgrade a Windows XP y volver a poner Windows 7 cuando se sienta con ganas, a las empresas que compren después del 23 de abril
no se les permitirá más que hacer downgrade a Vista.
Aunque es verdad que las empresas que estén acostumbradas a XP
tendrán alguna molestia, lo cierto es que si vas a cambiar todos tus ordenadores,
no pasa nada por intentar adaptarte al nuevo sistema operativo, y si no aguanta con ordenadores más antiguos. Además Microsoft acabará rebajando el límite otra vez, así que tampoco veo mucho problema a todo esto.