Después de la Navidad parece que
Microsoft le ha ganado la batalla de las videoconsolas a Sony en parte gracias a la reducción de precios que ha sufrido en los últimos tiempos la Xbox 360 y al éxito que está teniendo Xbox Live. Sin embargo
en Microsoft no quieren dormirse en los laureles y tampoco quieren que Sony les sorprenda con alguna táctica novedosa. Por eso esperan que ellos también acaben haciendo una reducción de precios.
De hecho, lo que más les sorprende es que
Sony esté tardando tanto en reducir el precio de la PS3 ya que se está viendo que la táctica no les funciona. Aaron Greenberg, director de gestión de productos de Microsoft, cree que finalmente bajarán el precio en pocos meses.