La semana pasada tuvo lugar en
Wisconsin, EE UU, un raro acontecimiento relacionado con el robo a una Xbox. Al parecer dos jóvenes de
14 y 15 años entraron a la casa de una mujer de 51 años a robar la consola, la cual fue asesinada al presenciar el acto.
La mujer llamada
Capri Walker, fue hallada muerta en su hogar el pasado domingo. El comisario de ese distrito califico de "patético" el asesinato, y es bastante entendible. Acabar con una vida humana por una consola no tiene sentido.