En Microsoft están acostumbrados a tener varios juicios habitualmente y muchos son contra ellos, pero en este caso han logrado que
Immersion les dé 21 millones de dólares. ¿Y quiénes son Immersion? Pues una empresa que se encarga, y que de hecho prácticamente tiene todas las licencias, de todo tipo de aparatos con
componentes vibratorios, como por ejemplo los mandos de la Xbox 360.
Resulta que en 2003, Microsoft firmó un contrato con ellos para
patentar la tecnología de vibración de sus mandos, hasta ahí nada raro. Pero es que Sony decidió no hacerlo, sin embargo al final acabaron adoptando el Dual Shock 3.
121 millones le costó la broma a Sony, y parte de ese dinero tenía que haber ido a parar a Microsoft. Pero Immersion no les quiso pagar nada. Consecuencias: Microsoft puso su demanda, y la ha ganado.